domingo, 17 de septiembre de 2006
Encontré en la Internet esta sintesis biográfica de Silvio Rodriguez o intento de Biografía Inconclusa y la copié textualmente por la indignación que me provocó y he querido compartir con ustedes algunas observaciones que le hago en negrita, al principio con algo de jocosidad y que culmina con mucho de seriedad y "justo encono" como dijo un poeta
BIOGRAFIA DE SILVIO RODRIGUEZ
Silvio Rodríguez, por parte de padre, Domínguez, por parte de madre, e hijo'eputa por todas partes, nace un 29 de noviembre de 1946 en San Antonio de los Baños, un pueblo ubicado en un valle muy fértil en La Habana y zona fundamentalmente tabacalera, en el seno de una familia campesina. Su abuelo fue tabaquero y conoció a José Martí, nos imaginamos que eso lo dice el, escritor para darle un tono predestinado a su puta vida, porque en realidad todos los viejos veteranos decían que habían conocido a José Martí, y calculando la facilidad con las que el nieto dice mentiras, pienso que de casta le viene al galgo correr, pues afirma que lo conoció cuando Silvio tan sólo tenia 12 años, a estas alturas Silvio tendría encima de 100 años o el que escribió la biografía es un perfecto ave tonta. Su padre, Víctor Dagoberto Rodríguez Ortega, fue campesino, y siempre fue un hombre liberal le decían el Chambelonero, por aquella conguita de "Aé, la Chambelona" de los liberales y de ideas socialistas tenía una pila de socios el viejo. Su madre, Argelia Domínguez León, fue peluquera ¿no sería peliculera?. Silvio ha manifestado en diversas ocasiones que su afición por la música le viene por parte de su madre, que se pasaba el día cantando boleros y sones santiagueros en La Tabernita de San Antonio de los Baños, complaciendo a los clientes, recuerden que en esa época no existían los Go Gos como son ahora. Silvio tuvo un tío que tocaba el bajo Lo de tipo bajo, también fué hereditario parece. pero, desde el punto de vista musical, fue su madre la que le dormía con canciones de la trova, se bañaba con danzones, barría con boleros y cocinaba con sones De noche tocaba todas las flautas del barrio. Su madre debió ser música por vocación, ¿y Prostituta por necesidad? y de hecho ha colaborado esporádicamente con Silvio en algunos trabajos atendiendo a las amistades de Silvio extranjeras, tocando flautas y haciendo tortillas.
Silvio ha sido estudiante, alfabetizador, empleado gastronómico, dibujante, soldado, cantante y padre, también borracho, mariguanero, cocainómano, mentiroso, lamebotas, llevaytrae, chupaytraga, jalaleva, arrastra'o y adulador. Fue empleado de la televisión cubana y trabajó con el grupo de experimentación sonora del ICAIC (Instituto Cubano de las Artes y de la Industria Cinematográfica), donde grabó sus primeros discos y canciones. Empezó a escribir poemas a los siete u ocho años ¿Coñoooo que guayabona?. En la revista «Mella» dibujaba una historieta que se llamaba «El Hueco», una historia muy profunda, con textos de Norberto Fuentes serían historias muy profundas las de ese hueco, aunque no se dice si era el hueco de Norberto o el de Silvio. Cuando trabajaba allí, aprendió los primeros acordes de guitarra con su compañero Lázaro Fundora y es posible que hasta algún romance existió entre acordes, discos, cigarros y licor, como decía Tejedor.
A los 16 años recomenzó los estudios de piano, ya le salió lo de pajarito, pianista y dibujante, sólo hace falta saber si le gustaban las flores y saltaba a picotear las naranjas como el pájaro shogüí pero tuvo que volver a dejarlos cuando, el 4 de marzo de 1964, fue llamado al Servicio Militar Obligatorio -SMO-, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias -FAR-. ¡Lo sabía!, en la recogida de pajaritos lo agarraron Silvio partió rumbo a la región más occidental del país. Tenía 17 años cuando le enviaron primero a una unidad en Pinar del Río durante tres meses. Allá hizo aquella canción que decía "No hay nada aquí/ sólo unos días que se aprestan a pasar/ sólo una tarde en que se puede respirar/ un diminuto instante inmenso en el vivir/ después miras la realidad/ Y nada más, y nada más", era cuando empezaba a molestarle la vida infructuosa y cerrada para los jóvenes en la Cuba de Castro. Después desarrolló un primer periodo de doce semanas de entrenamiento en la Unidad 3234, de Infantería, en Artemisa, y fue trasladado a la Unidad 1087, de Servicios de Retaguardia del Ejército Occidental. Con ese trabajo de la Retaguardia se ganó el mote de "Cantimplora" Posteriormente, ubicado en la 2107, de Comunicaciones, en El Calvario, el recibió un curso de Telegrafía y desarrolló la labor de ayudante del operador de radio.De nuevo usando el "plug" para que el comunicador enchuflara su cable
Entonces se compró una guitarra. En el ejército conoció a Esteban Baños, con quien aprendió mucho de la guitarra. Otro marido, digo, otro maestro y van dos A partir de ese momento, no abandonaría más el instrumento. Aclaren, ¿a qué instrumento se refieren? En todo ese tiempo nunca dejó de escribir poemas y compuso algunos relatos. Entre 1964 y 1965 compuso sus primeras canciones. En 1967 debutó en el programa de televisión Música y Estrellas, vestido con sus botas militares que, según aclaró mas tarde, era lo único que tenia para ponerse. Su primera actuación fue en el Museo de Bellas Artes. Por esa época hizo dúo con Luis López, cantaban sus canciones y se presentaron en dos ocasiones a festivales de Aficionados de la FAR. No resultaron premiados, pero fueron felicitados. En 1975, cuando llevaba ocho años de profesional y había compuesto cientos de canciones, hace su primer disco en solitario, Días y Flores.
Su influencia sobre toda una generación, junto a sus compañeros de La Nueva Trova Cubana, también conocida como Movimiento de la Nueva Trova ha sido reconocida en todo el mundo, incluso por quienes no están de acuerdo con sus ideas políticas. Queda patente que el genio de Silvio es capaz de atraer a quien él quiere y a quien no. Ha colaborado con muchos cantantes y músicos de todo el mundo.
De que tiene talento para la poesía y el canto es indiscutible, pero es una lástima que esa biografía haya quedada truncada cuando se ponía buena, cuando se destacan sus condiciones personales que no coinciden con sus valores artísticos en brillantez, saltaron rápidamente cuando su programa "Mientras Tanto" fué suspendido porque Silvio reconoció en la Cuba de Castro que tenía influencias de los Beatles, cosa heréjica en ese entonces, cuando no le hacían estatuas a Lennon ni Alarcón decía publicamente que Lennon y el eran unos "románticos soñadores", (con el cabezón que se gasta Alarcón, esos sueños son pesadillas), en ese entonces esa música era considerada una desviación ideológica el escucharla, con las graves consecuencias que reportaba al oyente ese tipo "Imperialista" de música, ni tampoco los regaños de la Seguridad del Estado y el castigo de montarlo en un barco pesquero durante meses "para que se fuera haciendo un hombrecito". Tampoco habla de la tohalla que Haydee Santamaría les tiró a Silvio y a Pablo en la Casa de las Américas, protegiendolo de los esbirros extremistas del G-2 y captandolos para la buena vida a cambio de vender sus ideas, ni tampoco como el rebelde Silvio, se doblegó al tirano y aprendió a ser un jinetero cultural del régimen, como se ha enriquecido hasta ser posiblemente millonario, poseyendo multiples propiedades en Cuba y gozando de prebendas y libertades que no se les permiten a nadie y por último, no se puede hacer una biografía de Silvio sin narrar el espectáculo que dió en el Carlos Maerx, donde dejó bien sentado para quien tuviera dudas que el se sentía por encima del pueblo, como en efecto, sus prerrogativas lo demuestran y tampoc se menciona el concierto donde los espectadores asistieron motivados mayormente por ver al Grupo AfroCuba que compartía la noche con Silvio y éste se manifestó groseramente con el público por las palmadas acompañantes normales en ese tipo de espectáculos y de las que decía lo sacaban de su concentración porque no tenían oidos para la música (el público). Claro en ese entonces ya Silvio era capaz de recibir las palabras tranquilizantes de una viceministra de Cultura que en vez de cirticarle su despotismo y falta de respeto, lo consolaba y con mucho respeto y distancia trataba de tranquilizar al devenido soberbio propagandísta, al guajirito de San Antonio de los Baños que había crecido escuchando las mentiras de su abuelo y las canciones de su madre cuando lavaba en el patio de la humilde casita. Ya Silvio era el hombre que proclamaba la "Gran Revolución" y recibía palmaditas en la espalda por parte del Tirano.
El público, lo obligó a retirase del escenario y lo ajustició en ese mismo momento con un abucheo total que señalaba que el vocero de esa juventud había muerto definitivamente y era suplantado por el borrego oportunista que existe hasta esta fecha.