Domingo, 27 de julio de 2008



Me he levantado hoy, 27 de julio del 2008 con una sensación de tristeza enorme, y no es porque haya tenido alguna esperanza en algún tipo de cambio para cuba bajo la bota Raulista, sino, por un tipo de solidaridad que existe con mis paisanos cubanos que viven en la Isla que pienso se deben haber levantado hoy con la frustación marcada en su alma y su rostro después de haber escuchado el discurso aburrido y repetitivo del flamante dictador cubano, por demás leido con la dificultad que los años le imponen a una persona, mucho más si esa persona es una gente inexpresivo en su lectura y en sus discursos.

Pero más que la forma, el contenido de dicho discurso es devastador para quien como el pueblo cubano si 55 años no se le ha ido tan rápido, como asegura Raúl que se le han ido a él. Claro, porque él no ha tenido que vivir apegado a una libreta de racionamientos insatisfactoria ni a la mayor represión de sus ideas como lo ha vivido el pueblo. No ha tenido que ver sus libertades fundamentales secuestradas, no ha tenido que sacrificarse en absoluto, quien nunca en su vida ha trabajado para llevarle el pan a sus hijos, ni ha tenido que construir barbacoas para aumentar el espacio de su vivienda y mucho menos ha visto a sus hijos alejarse a entregar sus vidas por las aventuras de un comandante loco por alimentar constantemente su ego, ni tampoco ha perdido sus hijos cruzando el estrecho de la Florida o en una prisión por desatención médica.

El 26 de julio de 1953, fué el primer éxito de Fidel Castro, pues logró hacerse de sus martires propios, para empinarse sobre su pedestal como lider de una revolución fraudulenta. Aquellos muertos, eran el principio de una serie de holocaustos que le permitieron apoderarse de todo el poder sobre la Isla. Bien supo resguadar su vida siempre y no morir junto a quienes envió hacia la gloria de Dios, para hacerse de su propia gloria el comandante asesino.

Pero, hoy su hermano, heredero del trono, hace citas de ese mismo dictador de hace 35 años y asevera que sus esbirros de siempre continuarán su obra de destrucción de la Isla, sin ningun tipo de retroceso en su empeño.

Muy mal debe sentirse el pueblo Santiaguero, cuando en un esfuerzo sectario, les lanza los mismos piropos con los que en un principio los embaucaron, a riesgo de estar sembrando la división entre los cubanos de esa provincia y las demás, cuando dijo <i>"También se ha decidido que sea aquí, en nuestra Ciudad Héroe, la celebración de un acontecimiento extraordinario: el aniversario 50 del triunfo de la Revolución. Ayer, hoy y siempre: ¡Santiago sigue siendo Santiago!"</i>

Sí, como también el resto de la Isla sigue siendo la misma, un pueblo cansado de la frase "Ahora si vamos a construir el socialismo" que Raúl lanzó en aquel "Proceso de Rectificación de Errores" de hace decenas de años y que ahora vuelven a estar presente en su anacrónico discurso de promesas y datos económicos imposibles de comprobar muy parecido al "cuento de la buena pipa"

Hoy por hoy, los cubanos han amanecido sin esperanzas, quienes la tenían y quienes no la tenían, con el dolor de la desesperanza y la vista perdida en un futuro que no acaba de sonreirles de ninguna manera.

Nada mejor para interpretar ese estado en nuestro pueblo, que la letra de este rap de Aldo (de Aldeanos) y Raudel (de escuadron patriota) en un ensayo dias antes del concierto de una comision depuradora.
No me gusta el rap, pero, en este, se puede tocar con la mano, el corazón del pueblo cubano, hay mucho sentimiento y mucha amarga experiencia y creo, qure ante el discurso bucólico, insipido, incoloro e inodoro de Raúl, más inodoro que otra cosa, este otro es una respuesta muy desde adentro del corazón del pueblo cubano.


Tags: 26 de julio, Raúl, Moncada, Cuba

Publicado por hantofe @ 11:34 AM
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