S?bado, 24 de enero de 2009

                                        

No pensaba escribir tan rápido una crítica a la actuación del flamante presidente de los Estados Unidos y mucho menos a sólo dos cuatro días de haber juramentado, pero, siempre he escuchado que es muy sencillo y fácil sacar al genio de la lámpara, pero muy dificilísimo, volver a meterlo cuando querramos prescindir del mismo.

Primero, quiero referirme a dos aspectos en la personalidad del presidente donde ha demostrado flaquezas en su voluntad personal. La primera es que no ha sido capaz de librarse del hábito de fumar esquizofrénicamente. Conozco ese vicio y comprendo que es muy dificil deshacerse del mismo de la noche a la mañana, pero, creo que con un mínimo de voluntad cuando este constituye lo menos aconsejable para nuestra salud o desarrollo se puede prescindir con la naturalidad de una simple decisión.

Algo similar me ha parecido, aunque un poco con toques de niño malcriado lo relacionado con el uso del celular, tan perjudicial para los problemas de seguridad. Creo que la vida del presidente de los Estados Unidos nos pertenece en estos momentos a todos y nadie tiene deseos de que a Obama le pueda ocurrir algo que ponga su vida, y por supuesto la de todos nosotros, al menos por este deseo de sus electores, Obama pudiera haber prescindido de esa extensión del cuerpo humano en que se ha convertido el celular.

Dos medidas, muy contradictorias en sus sentimientos, ha estrenado, una nueva y otra reactivada, que indica que se puede sacar el genio, pero meterlo dentro del frasco, es un poco más dificil.

La primera, fundamentandose en aquello de no sacrificar principios por ideales, y por supuesto, el repudio natural que todos sentimos al uso de la tortura, condujo a Obama a enunciar el cierre de la prisión de Guantánamo en un año.
Yo creo que eso lo puede hacer cualquiera, pero ahora que hacer con esos prisioneros, ya son otros 20 presos.
Con respecto a las torturas, hay muchos matices con los que se tratan de justificar y que nos invitan a reflexionar, como por ejemplo, aquello de que si con un apretón a un individuo de esos se puede salvar muchas vidas humanas. Bueno, habrá que ver cuanto amamos los principios y cuanto amamos a nuestros conciudadanos, o cuanto respeto merece un terrorista con una mente muy lejana a lo que conocemos como civilización y que nos diferencia de los animales.

Aclarando que si algo requiere solución porque no ha sido justo y hay que señalarlo es la demora en los juicios y por supuesto la propia "tortura", tímida con respecto a la que se produce en aquella misma zona, Guantánamo, la provincia cubana que más prisiones tiene y donde los presos son tratados como bestias malnutridos y sin ningún tipo de asistencia médica media, pero que al parecer a nadie en el mundo le interesa.

Entonces, digamos, si un tio de esos, que prefiere que lo maten antes de recibir un perdón de su enemigo y que se lanza a la muerte arrastrando consigo decenas, o cientos, o miles de víctimas inocentes, es liberado y de repente en un atentado de mil personas, o simplemente de una, enconramos que ese tipo fué quien se lanzó con la cintura llena de granadas a provocar el genocidio, porque su cerebro no es normal, entonces, ¿a quienes debemos llevar ante un jurado por esas víctimas?

Por otro lado, en sus paises de origen muchas veces los estan esperando para darle algo peor al aguita que pudieron darle en Guantánamo, incluso posiblemente pierdan la vida, otrois, sus paises no los quieren y los demás los esperan para volver a reclutarlos en sus filas ante nuestras tropas.

Yo propondría que a todos aquellos que han pedido la retirada de la cárcel de Guantánamo, les enviaran su propio talibancito, para que se encargue de su cuidado, y otros, se verían muy bien trabajando en los servicios de la Casa Blanca atendiendo a la primera familia, claro, sin que se acerquen a las dos niñas que no tienen culpa de la liberación de esos asesinos.

La segunda medida, está un poco contradictoria con la primera, se trata de que se han secado las lágrimas por la suerte de los taloibanes, y el rpesidente ha autorizado el soporte a esas organizaciones que trabajan en función del aborto vcomo solución a un mal paso o una situación económica mala, o simplemente, un nacimiento no deseado.

En esto, puedo tener mi opinión personal, pero prefiero dejar esta decisión en cada persona y que ellas decidan si abortan o no las criaturas que traigan al mundo, o sea que ellos sean los asesinos de sus propios hijos si quieren, y como dice el presidente " «no solamente protege la salud y la libertad reproductiva de las mujeres sino que también sustenta un principio más amplio: que el gobierno no debe inmiscuirse en nuestras cuestiones familiares más privadas» " Hasta ahí estamos de acuerdo, Barack H. Obama, sin embargo lo veo, que no es justo, si el gobierno no puede inmiscuirse en la decisión, sea el gobierno, y en este caso nosotros los que tengamos que estar pagandoles el aborto, o mejor dicho, el asesinato de sus hijos con nuestra contribución al Internal Revenue, lo que nos hace a todos, los que estamos de acuerdo y los que no lo estamos, cómplices de esas masacres en Estados Unidos y hasta en el extranjero.

Somos humanistas con los asesinos, y con los inocentes que formamos en nuestros vientres, somos implacables.
Por un lado, protestabamos por pagar una guerra que acaba con las tiranías y por el otro tenemos que pagar un guerra genocida contra la inocencia.

No Way, Obama, vamos a ver como terminas de resolver esta gran contradicción, pues el genio, ya no hay quien lo vuelva a meter en la lámpara.


Tags: Obama Guantánamo aborto

Publicado por hantofe @ 4:06 PM
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