Domingo, 22 de marzo de 2009
Indiscutiblemente que la gran victoria del más valioso estratega militar del castrismo General Ulises Rosales del Toro ha sido su batalla contra la Industria Azucarera Cubana a la que el Comandante en Jefe le había producido golpes contundentes durante años, dejandola moribunda, pero viva, y fué entonces cuando Fidel decidió enfrentar lo que quedaba de la producción de azúcar contra el curtido general de... perdón, no recuerdo la cantidad de batallas.... Bueno, de muchísímas decisiones al frente del Estado Mayor General del MINFAR y éste pacientemente fué desactivando centrales, y atacando las caballerías, así, desatendiendo caballerías y caballerías del enemigo utilizando su arma más poderosa, el marabú, quien durante años había sido diseminado por todos los campos cubanos por aquellas brigadas Ché Guevara cuyo objetivo era desaparecer el marabú y como todas las campañas del Comandante en Jefe, los resultados fueron que llevaron el marabú a toda la Isla.
Otra rayá más en el tigre, que importa, por eso, han ascendido de nuevo a Ulises, entre los que al parecer de los castros, el muerto y el vivo, se han sacrificado y merecen las mieles del poder. Así son las cosas de la dictadura, mientras tanto el ministro marabú, sigue vacilando sus prerrogativas, y privilegios y el azúcar hay que importarla en Cuba la otrora azucarera del mundo.


A media caña

Carlos Ríos Otero


LA HABANA, Cuba, marzo (www.cubanet.org) - La zafra azucarera 2008-2009, finalizando marzo, aún no supera las 600 mil toneladas métricas. El plan, previsto para finalizar el 30 de abril, se ajustó a 1 millón 500 mil toneladas.

La contienda cañera se divide en 3 ciclos. La zafra chica (noviembre-diciembre de 2008) debió aportar 250 mil toneladas. El segundo ciclo (enero-febrero-marzo 15), 750 mil, para llegar al millón. El tercer ciclo se extendería del 16 de marzo al 30 de abril.

Para el plan de 1 millón 500 mil toneladas restarían 500 mil. Hasta el 30 de abril, quedan menos de 45 días de trabajo efectivo. De los 86 centrales existentes, se alistaron 61. Sólo 49 han mantenido en producción estable. La gestión industrial no ha superado el 65 % de la norma potencial.

A diferencia de las últimas zafras, el gobierno ha destinado los recursos suficientes para alcanzar las toneladas previstas. Además de disponer de caña suficiente en óptima madurez, también han sido favorables las condiciones de temperaturas frías y período de seca.

Sin embargo, el hombre es la causa principal del atraso del plan, no sólo por el éxodo de la fuerza de trabajo, sino también por la baja productividad y los altos niveles de ausentismo en el campo y la industria.

Van a cumplirse diez años del lastre de los militares impuestos en todos los niveles de dirección del sector azucarero. Fueron designados por el General Ulises Rosales del Toro, hoy vicepresidente del Consejo de Ministros y Ministro de Agricultura. Los campesinos lo bautizaron Ministro Marabú.

Otras causas se suman al descalabro de la industria azucarera. De las más de dos millones de hectáreas de tierras cañeras, más del 50 por ciento están en barbecho o cubiertas por el marabú. La infraestructura vial (caminos, líneas férreas) es un caos que provoca altos porcentajes de accidentes y roturas del parque de transporte del tiro de zafra.

Las reparaciones de los centrales azucareros no han sido efectivas. Su baja calidad se achaca a obreros descontentos, subalimentados, que cobran salarios desvalorizados. En el gobierno de Raúl Castro se han hecho más evidentes el malestar, el tedio y el rechazo a la orden “¡A trabajar!”, que dio el General hace unos meses.

El atraso del traslado de la caña del campo al central, supera las 96 horas (4 días). Las causas analizadas, sumadas al predominio de los jugos de baja calidad y reductores de sacarosa, harán muy difícil superar la cifra de 1 millón 200 000 toneladas métricas.
Los trabajadores y profesionales del Ministerio del Azúcar se burlan del nuevo ministro, el señor Ávila González, y le han endilgado nombrete: “El bruto”, ya que continuamente afirma y amenaza: “Esto es una orden de Raúl”.

Ávila desarrolla una cruzada de reuniones con el propósito de mitigar el atraso en el volumen de producción, y amenaza con resoluciones administrativas para los jefes que incumplan el plan de producción azucarero.

Según Ávila, hay que imponer disciplina a como dé lugar. Lo ordenó Raúl: ¡A trabajar, que sí se puede!

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Tags: Cuba economía libertad

Publicado por hantofe @ 11:14 AM
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