Domingo, 06 de diciembre de 2009

En la Isla, algunos con los mismos objetivos, tratan de ascender mediante las mismas vías de sus antecesores, agradando a la dictadura, como medio de convertirse como sus antecesores, en "quedaditos de part time", para gozar del privilegio de ganar dólares y poder invertirlos o disfrutarlos simplemente en su barrio natal. Todos conocemos de las propiedades de sus antecesores en la Isla, donde son reconocidos millonarios que se construyen, casas y poiscinas sin que nadie les cuestione el saco de cemento, como ahora hacen con el Dr Darsy Ferrer con dos miserables sacos, para encubrir las verdaderas intenciones ideológicas de la detención.

Como el charanguero, desean ganar dolares en Miami, California, España o cualquier otro país llorandole miserias a sus antiguos amigos exiliados para recibir los regalitos correspondientes y que les presten los equipos de audio para no gastar sus "fulitas" en la renta de los mismos, y entonces, tranquilamente, después de haber llorado en Miami, se disponen a gozar en La Habana.

Una novelita músical con ciertas frases agradan al sistema y al mismo tiempo, les viene de perilla a sus intenciones, todo sea, con tal de no trabajar duro o enfrentarse a un mundo nuevo con su talento como Olga Y Celia lo hicieron en su tiempo.

En el underground musical de la Isla, se escuchan, sin apoyo gubernamental, Aldeano, Silvito "el libre", con videos casi caseros en la mayoría de las ocasiones, pero con una calidad algunos como el video Clip grabado por Eskuadrón Patriota "Decadencia" extraordinariamente profesionales, tanto en la música, la letra, como la fotografía.

Pero, bajo el acoso polícíal, la amenaza y el asedio constante de los esbirros culturales y los sicarios de la seguridad del estado, y mucho menos pensar en el permiso de salida por contratos, continúan su trabajo cultural.

En esta segunda parte del comentario, quiero referirme al caso de un jóven, bastante vilipendiado en su momento por su reguetton vulgar, chabacano y que de repente se presenta con una página en un video clic, llamada "Creo"con una boina con la efigie de Ché, una bandera cubana de fondo en un bohio y el hombro tatuado con la horrible y gastada imágen de Fidel Castro, gastada tanto en el tiempo real, como en la conciencia de los cubanos que ya no se mueven con ese tipo de resortes, más bien lo rechazan.

Llama la atención, una carta enviada a una página de internet llamada "Debate" o algo así,
por Bryan Gual Navarrete de la Facultad de Derecho de la Universidad de la Habana, rectificando de alguna manera sus anteriores críticas al Baby Lores por su chabacanerías y su simbolismo sexual y ahora recapacitando y reconociendo el valor del Videoclic "Creo".
Una manera muy cobarde de recoger "pita" porque quien sabe si el día de mañana, ese Baby, sea otro hijito de Fidel como Silvio y Amaury, y entonces, no vendría mal tenerlo de "socio"

Otro periodista de Juventud Rebelde Rufo Caballero, trata de minimizar las anteriores basuras de Baby, como aquello de la mujer del carnicero, canción que en la tierra de Benny Moré, Sindo Garay, Miguel Cuní y tantos otros es una falta de respeto a la música cubana. Nada, que el charanguero ya tiene un compañero de viaje en su "andar por ese mundo mejor"

Aleaga Pasant, colaboradora habitual de Cubanet y excelente analista del drama cubano, nos habla de Baby y su tatuaje, y su interpretación en el clima social cubano y debajo, el video clip de la entrega amorosa musical de Baby al Comandante en Jefe.




Quote:
 
Baby Lores démodé

Aleaga Pesant

LA HABANA, Cuba, diciembre (www.cubanet.org) - Baby Lores despertó indignación general cuando apareció en televisión mostrando su hombro izquierdo con la imagen tatuada de Fidel Castro. La ortodoxia comunista calificó de sacrilegio el hecho de que el joven utilizará la imagen del comandante para tatuarse. La juventud lo tomó como algo estúpido pero común. El resto de la sociedad consideró poco honesta la utilización del símbolo.

El gesto de Baby Lores es un intento de ascender en la escala de viajes y prebendas patrocinados por el gobierno para artistas afines como Silvio Rodríguez, Amaury Pérez y Juan Formel. Sin embargo, sobre el tema vuelve en estos días el periódico Juventud Rebelde, a través del colega Rufo Caballero.

En su trabajo Las “enigmáticas” razones, el crítico no se centra en el tatuaje. Hace hincapié en Creo, video clip que calza conceptualmente el tatuaje. Para defenderlo, hace grupo con los artistas e intelectuales aduladores de la dictadura.

Obvia el articulista que la canción, es de la misma simpleza que el súper hit de Baby Lores, La mujer del carnicero. Si antes el joven se vendía como un símbolo sexual, ahora, devenido político, envía el mismo discurso de pacotilla para agradar al mercado. Su música se caracteriza por el gancho fácil, la vulgaridad y las concesiones comunicativas.

A diferencia del rezo de Rufo, la gente no participa del síndrome de la sospecha sobre el joven. En este caso identificó lo degradante y lo dice públicamente.

El rechazo al canto y la efigie fidelista de Baby Lores circula por la isla. En las radioemisoras, estaciones de televisión, fiestas públicas y hasta en las discotecas. Los cubanos están cansados del castrismo y sus símbolos. Es algo pasado de moda. Soportan sólo los obligatorios. El rechazo es general y Rufo no quiere verlo, y por eso no sabe, o no quiere saber, por qué razones el clip no será premiado en los premios Lucas 2009. ¿Será para mantener su sección en Juventud Rebelde?

De nada le vale al crítico cargar contra el ciego Osvaldo Rodríguez y Annia Linares, emigrados a los Estados Unidos. Los que salieron por Mariel en 1980, recordarán por siempre la voz del ex director de los 5 u 4 cantando temas revolucionarías y discriminatorios. El público no perdona algunas cosas.

Entristece pensar en el trabajo que pasará el aprendiz Baby Lores para borrarse el tatuaje cuando comprenda el significado de la imagen que perpetuó en su piel.


                                         




Tags: cuba musica

Publicado por hantofe @ 4:33 PM
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios